Por fin llegó un torneo de gran magnitud a Valencia. Avalon reunía en el
mes de Abril a participantes valencianos, e incluso una visita de tierras
madrileñas, en su cita más importante vista hasta la fecha. Se generaron varias
amistades e incorporaciones a la Horda del Orco Chincheta y Avalon se convirtió
en la primera potencia del juego levantino.
Por vez primera se utilizó el sistema de puntuación básico de La Guerra del
Anillo, expandido a nivel nacional, aunque con algunas pinceladas personales
que le otorgaban particularidad al torneo valenciano. Como curiosidad, añadir
que se entregaba un punto en la faceta de “satélite”, que comprendía la
originalidad en vestimenta o medio de transporte de las miniaturas del jugador.
La participación se componía de nuevas incorporaciones locales, como Mere, Txus
y Joan, quienes más tarde repetirían en otros torneos y se adherían a la Horda
del Orco Chincheta. Los participantes se encaraban en tres partidas de tres
escenarios distintos del Legiones de la Tierra Media.
Las partidas se desarrollaron con alguna que otra sorpresa. Pepe perdió con
derrota decisiva en su primera partida contra Kiche, y Alberto empataba con
Mere en una reñida batalla. Estos resultados dejaban a Edguy y Jose como los
principales aspirantes al primer puesto, ya que ambos obtuvieron victorias
decisivas. El segundo enfrentamiento, sin embargo, fue igualando más las cosas.
Alberto, Jose, Pinto, Niche y Fullas, todos ellos con un empate y una victoria
decisiva en sus filas, quedaban igualados en puntos en la clasificación. Por su
parte, Pepe se rehízo de su derrota anterior y consiguió igualar a Edguy, que
acababa de perder contra Alberto.
Todo quedaba pues, a decidir en la última partida, que tuvo un épico y
dramático desenlace. El campeón absoluto se decidía en tres encuentros: el de
Alberto contra Pinto, el de Fullas contra Jose y el de Niche contra Fleki,
teniendo Pepe también posibilidades de ganar si hacía pleno en su partida
contra Joan. Jose y Fullas empataron, por lo que dependían de otros resultados
para ver si quedaba primero alguno de los dos. Niche perdió su partida contra
Fleki, por lo que se despedía del primer puesto; y Pepe ganó con victoria
decisiva a Joan.
El momento crucial se centraba en la disputada partida de Alberto y Pinto.
Pese a la igualdad inicial, Alberto había conseguido derrotar a la piedra
angular de Pinto, Ghulavar, acabando así prácticamente con sus posibilidades de
ganar la partida. El golpe no fue bien recibido por Pinto, quien acusó a Alberto
de haber usado poder con los hermanos Elladan y Elrohir cuando éstos ya no
tenían según él. Sin embargo, varias personas que veían la partida, así como la
propia hoja de seguimiento, afirmaron que a ambos gemelos todavía les quedaba
un punto, de los cuales Alberto sólo necesitaba uno para acabar con el
monstruo. Pinto no supo asumir la pérdida de su líder y se negó a acabar la partida,
anunciando que se retiraba. Alberto obtuvo automáticamente la victoria
decisiva, pese a que la partida todavía estaba por terminar. El recuento de
puntos final dio como campeón absoluto y primer clasificado a Alberto, en
detrimento de Pepe, quien quedó a tan sólo tres puntos y quizás perjudicado por
la actitud de su amigo. Esto es debido a que si Pinto hubiera terminado la partida
y hubiera intentado causar más bajas a Alberto (pese a lo poco probable que
hubiera sido) consiguiendo que ganara sólo por victoria marginal, Pepe podría
haber quedado campeón con tan sólo un punto de diferencia.
La mala suerte se cebó en este torneo con Pepe, como ya le sucediera a Alberto en Games Workshop I y Lloc de Jocs. Alberto, el mejor general de la luz, ya había quedado campeón absoluto; y Pepe, el segundo mejor clasificado en mejor general de la luz, había ganado también el premio de personalización. Sin embargo, en vez de recibir el premio de mejor general, recibió el de mejor personalizado. El galardón de mejor general caía pues en Jose por triple rebote, al considerar que tanto Alberto como Pepe ya habían quedado campeones en otras categorías mejores. Curiosamente, el destino le devolvía a Pepe una carambola parecida a la de que se beneficiara en el torneo de Lloc de Jocs, cuando una extraña entrega de premios le asignaba una espada mientras que Alberto, en mejor posición, se quedaba con dos diplomas. En esta ocasión sucedió al contrario, pero con Jose como beneficiado. El premio de pintura quedó en manos de Mere, quien hasta ahora ha ganado en esta categoría en todas sus participaciones. El jugador más deportivo acabó siendo Carlos, que se estrenaba en un torneo siendo el participante más joven en hacerlo.
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